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domenica 6 aprile 2014

Leí mi primer poema de Myriam Moscona



MUERTE EN MANHATTAN (Entrecruces)
Moscona

A orillas del Hudson
esperé
a una
mujer
que
venía
de muy lejos

Nadaba
en un espacio propio
como si fuera adentro de una nuez

Nunca perdió
la horizontal

La nadadora de
aguas abiertas
venía desde el norte

Al llegar a la isla
vomitó
en las espumas rojas
llenas de olor a vinagre
del puerto

Venía pataleando
Una pierna
era postiza

Le di la bienvenida
con un gesto
invisible para ella

Me latió fuerte el corazón
al verla aparecer
como pintada en acuarela
con tintes amarillos
y naranjas

Ahora doy
la vuelta por la calle
once

Subo a un taxi
No sé por qué
good after noon lady
el chofer
me cuenta que
el poeta Robert Lowell
murió en
su taxi
en mil novecientos setenta y siete

El corazón
como una media
de nylon
se rasgó

Iba a verse
con su segunda esposa

Llegó muerto
a visitarla

El corazón
de Robert Spence Lowell IV
quedó tieso
en el asiento trasero
donde voy sentada

Cayó por un infarto
masivo
a unas calles del río Hudson
allí donde vi llegar
a una mujer
nadando
en un espacio propio
como si fuera adentro de una nuez
Lowell pidió
una muerte natural
sin dolor ilimitado

¿Qué
somos
sino
el total?

Y el total
¿qué es?

Me hubiera gustado
leer
el poema imposible
de Lowell
sobre
su muerte

Me hubiera gustado
asistir
a la mujer
que venía de tan lejos
agotada

Ayudarla a desprender
su pierna
falsa
y
sentarme
con ella
a mirar
los rascacielos
después
de
su hazaña

El mundo
sus puertas giratorias
Me hubiera gustado
saber
la respuesta

* * * *

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